Hoy entrevistamos a una pareja sevillana: Pablo y Elena. Ellos comparten desde hace años la pasión por viajar y nos la transmiten a través de su blog La aventura de Pablo y Elena. Además se han lanzado al mundo editorial, publicando su libro “825 días de Vuelta al Mundo”.
Cuándo os disteis cuenta que viajar era lo vuestro?
Para mi, Elena, viajar ha sido siempre mi pasión. Empecé muy pequeña porque mis padres fueron muy viajeros, y cuando lo de viajar aún no era tan normal como ahora, nosotros ya nos íbamos fuera de vacaciones. En ese sentido he sido muy afortunada y ellos despertaron en mi la pasión por los viajes. Así que yo lo traigo en las venas. Pablo no había viajado con sus padres, pero en cuanto empezamos a salir juntos en el año 1995 se unió a esta pasión y ahora lo lleva tan dentro como yo. Hemos tenido suerte de tenernos el uno al otro y de compartir juntos este sueño.
¿Os considerais turistas o viajeros?
Y cual es la diferencia? Es complicado, no? Sin duda nos consideramos viajeros, pero somos conscientes de que no dejamos de ser turistas. Los viajeros de largas temporadas solemos intentar mezclarnos con la gente, quedarnos mas tiempo en los sitios, conocer otros puntos de vista de los destinos. Pero no debemos olvidar que para los locales somos turistas que llegan con sus botas de trekking y gafas de sol, que se nos reconoce desde lejos, que nunca podremos confundirnos con ellos. Pero lo vemos lógico y no nos importa, siempre somos muy respetuosos e intentamos ver lo mejor de cada sitio.
¿Cuál es el destino más especial qué habéis visitado?
Es complicado porque no hay destinos especiales, sino momentos especiales vividos en determinados destinos. Para nosotros hay muchos momentos especiales: compartir un día con los zapatistas en un caracol en México, nadar con tiburones en Belice, asistir a un funeral toraja en Indonesia, recorrer Nueva Zelanda en Caravana, vestirnos con yukatas una noche de verano en Tokio para ir a ver los fuegos artificiales, bañarnos en una playa desierta en la bahía de Halóng en Vietnam, ver caer delante de ti un trozo de hielo del tamaño de un rascacielos en el glaciar Perito Moreno, en Argentina… muchos momentos especiales que nunca olvidaremos.
¿Un sitio al que no volveríais?
Al marcharnos de un sitio siempre decimos: volveremos. Nos haya o no nos haya gustado, nunca queremos pensar que no volveremos. Evidentemente hay sitios que te gustan menos que otros, o en los que tienes malas experiencias. No tuvimos buena experiencia con los chinos, por ejemplo, pero China es un país maravilloso al que tenemos que volver sin duda. Y luego algunas ciudades en las que paras en la ruta para descansar y descubres que no tienen nada de especial. Pero no hay ningún sitio al que especialmente digamos que no volveremos. Sobre todo porque nunca se sabe, y basta con decirlo para que vuelvas.
¿Llevais la cuenta de los países visitados?
Pues algo menos de 50. Los contamos porque la gente nos preguntaba: ya no os quedará nada por ver no? Y una vez hicimos la cuenta y no hemos visitado más que el 23% de los países del planeta! Así que mira si nos queda… podríamos estar toda una vida viajando y no repetir nunca destino. Además de que a cada país puedes volver varias veces y nunca conocerlo por completo.
¿Qué es lo más importante qué habeis aprendido a lo largo de vuestros viajes?
Hemos aprendido muchas cosas a lo largo de estos años. En primer lugar que el mundo es muy grande y muy pequeño a la vez. Cuando viajas mucho el mundo parece muy pequeño, ya nada te parece tan lejano como antes, sientes que puedes ir a cualquier sitio, que nada es suficientemente remoto. Pero a la vez descubres que el mundo es inmenso, que no abarca una vida para conocerlo. Y aprendes mucho de la diversidad, ese es el mayor aprendizaje, que el planeta es diverso y que por eso es maravilloso. Que hay que respetar todas las culturas, aunque suene a tópico. Pero viajando se ve esto cada día y se aprende de ello, se vuelve un aprendizaje diario consciente. Y luego el cambio personal que experimenta cada persona. Y cada uno lo hace en una dirección, superas miedos, surgen otros nuevos, alcanzas metas, surgen nuevos retos… es una experiencia maravillosa y muy enriquecedora.
¿Cuál es vuestro próximo destino?
Nuestro destino más inmediato es Alemania. Pero porque acabamos de volver de un largo viaje y hemos agotado nuestros ahorros. Ahora mismo, con la crisis tan grande que tenemos, esta es la forma más rápida que hemos encontrado para ahorrar y volver a irnos cuanto antes.
¿Algún viaje soñado qué aún no hayáis realizado?
Evidentemente los países que más te llaman la atención son los que primero visitas. Pero tenemos muchas cuentas pendientes. Aún no conocemos casi nada de África. Otra opción para un viaje largo sería viajar desde Brasil a Costa Rica por toda la costa este de América. Nepal, Mianmar y Filipinas nos esperan en Asia. Y alguna vez iremos, sin duda, a la Polinesia Francesa.


