Hoy os presento al responsable de Pak goes to al leer la entrevista he querido usar una de sus afirmaciones – con la que estoy muy de acuerdo- a modo de introducción:
“Odiar o amar un país sucede porque se ha estado allí y las experiencias en él te han producido esos sentimientos”
¿Cuándo te diste cuenta que viajar era lo tuyo?
Empecé a viajar bastante joven con mis padres, veranos por España, alguna escapada insular, Francia… luego con amigos viajé por España y Europa y cuanto más aprendía y descubría más me apetecía continuar… hasta que me decidí a dar la vuelta al mundo e intentar viajar por un año seguido. Acabaron siendo 18 meses.
Creo que un viajero nace… y se hace, no hay una regla y siempre está latente.
¿Llevas la cuenta de los países visitados?
Si, son 43, parece mucho (o no) pero no es más que un 19% del planeta. No los cuento para saber cuantos llevo, los cuento para ver lo mucho que me falta aún por conocer… y para animarme a seguir.
¿Qué es lo que más te motiva de los viajes?
Me motiva todo, desde conocer otros lugares o culturas, aprender otras lenguas y costumbres, la gente, poder fotografiar fuera de mi rutina, las aventuras con las que me encontraré.
No soy demasiado planificador pero es que me encanta encontrarme en un lugar y descubrirlo sin tener demasiada idea de lo que voy a encontrar.
Viajo principalmente solo y la cantidad de gente que voy a conocer y las ganas de aprender de ellos es una motivación enorme para mí.
¿Cuál ha sido tu viaje más especial?
Como es comprensible el más especial es el viaje de vuelta al mundo, pero yo lo siento como un compendio de pequeños viajecitos por distintos países. De ese viaje, si me tengo que decidir, me quedo con la estancia en Myanmar. Me resultó uno de los países más acogedores que he visitado, un lugar muy especial con una gente encantadora que no merece el gobierno (dictadura) que les controla.
Y anterior a este, uno muy especial fue un viaje que hice a Cuba en 2001. Era la primera vez que cruzaba el atlántico, mi primera vez en América Latina. A pesar de lo duro del principio en la isla (regateos, timos…) el viaje se desarrolló de forma que nos sentimos casi como en casa. No podré olvidar la despedida en casa de Estela, donde nos alojamos en La Habana, fue como despedirme de mi familia.
Un sitio al que no volverías…
Esto lo tengo claro, no volvería a Australia. Me defraudó mucho, me pareció excesivamente caro y con un circuito mochilero demasiado estipulado. Tuve muchos problemas allí, de todo tipo, incluso un pequeño/gran encontronazo con la policía.
Pero esto fue mi experiencia, con esto no quiero decir que no se visite, cada uno tiene que sentir estas cosas en sus propias carnes, odiar o amar un país sucede porque se ha estado allí y las experiencias en él te han producido esos sentimientos, no por lo que se pueda leer o ver en la tele.
Uno de los remates fueron los 200 y pico euros que me cobraron por la inmersión en la gran barrera. Bajamos 7 metros y 20 minutos… está tan cerca la barrera que casi puede tocarse, merece la pena hacer snorkel.
Un viaje pendiente…
¿Uno?… creo que tengo muchos. El continente africano es mi asignatura pendiente, solo he estado en Marruecos y ahora espero poder conocer en profundidad la parte Austral, el proyecto está en marcha.
Pero luego… India, Filipinas, Japón, Brasil… hay tantos!!!… más que tiempo

Grande Pak
Buenas!, ha quedado muy bien, muchas gracias y un placer aparecer por aquí