
Cuando hacemos la mochila para iniciar un viaje siempre intentamos que esta pese lo mínimo posible. Pero los mapas, folletos, diccionarios y guías (aún recuerdo cuando “cargamos” con los 1150gr de la guía de La India el año pasado) nos lo ponen muy difícil. Además, una vez iniciado el viaje son múltiples las vicisitudes que podemos sufrir: retraso en el vuelo, hoteles ocupados, restaurantes cerrados, cortes de carretera….que ninguna guía ni mapa nos van a poder solucionar.
Pero parece que en el inicio de siglo un nuevo dispositivo, mezcla de brújula y navaja suiza, ha llegado para hacer la vida del viajero más fácil: nos referimos a los “smartphone” o móviles de última generación tipo Iphone, Blackberry o Galaxy. Estos aparatos se usan para buscar cualquier tipo de información en tiempo real vía internet, ya sea el tiempo atmosférico, restaurantes cercanos, guías o información sobre monumentos, retrasos o cancelaciones de vuelos…Se ha creado así una nueva línea de negocios que rápidamente está siendo ocupada por las empresas de “marketing” y turismo.
Un reciente estudio afirmaba que una gran parte de los usuarios de Internet que están interesados en contratar viajes utilizan el móvil como principal plataforma de acceso para planificar sus compras (81%).La utilización del móvil permite rapidez, flexibilidad y movilidad al usuario frente al tradicional ordenador de sobremesa incluso el portátil. Bueno, yo particularmente cojo con pinzas este dato (el del 81%) porque no creo que nadie contrate un viaje mientras va andando por la calle o montado en un autobús. Y si lo haces estando en casa las 20 pulgadas del monitor de sobremesa o las 10 del “notebook” le dan mil vueltas a la de cualquier “smartphone”, por muy “in” que quede eso de usar el móvil de última generación.
El mismo estudio afirmaba que la práctica de usar el móvil para viajar era mayoritaria en los viajes nacionales a la playa (83%) y a las zonas rurales (72%). Y que el portátil, “notebook” y módem USB suelen complementar el uso del móvil en los viajeros (80%). Insisto en lo mío si tienes un portátil y un móvil juntos, ambos con acceso a internet, no veo muy práctico el móvil pero bueno…
También se aseveraba que durante el viaje el uso del móvil es tremendamente útil. Y de eso no tenemos duda. Un 56 % de los viajeros lo utilizan para buscar lugares donde comer y dormir, además de consultar horarios, precios ya en su destino (45%). Creo que este es uno de los fuertes de este tipo de dispositivos pues la información que encuentras es instantánea y de muy fácil acceso.
En este sentido las redes sociales como Facebook o Twitter juegan un papel muy importante ya que la experiencia de otros viajeros es compartida en ellas y sirve como guía para orientar la toma de decisiones (39%). De hecho, no hace mucho leí la noticia de un viajero que sólo va a los sitios con su móvil y se mueve por la ciudad en función de las recomendaciones que le llegan vía Twitter. En estas redes el turista comparte sus opiniones, sube fotos y videos (64%), envía emails (56%) o usa la geolocalización. Este método te libra de ser uno más del rebaño de la Lonely Planet o Trotamundos o léase cualquier guía famosa, pero también te expone a la falsa o interesada información que cualquier desconocido te pueda indicar en 140 caracteres.
La información en tiempo real de Internet a través del móvil permite flexibilizar el plan de viaje, hacer cambios de última hora gracias a las novedades informativas que se produzcan tras datos objetivos u opiniones de otros turistas, así como la resolución de conflictos y problemas.
Pero el mayor problema que veo al uso de estos dispositivos en la actualidad es que tan sólo son válidos para territorio nacional, pues no me imagino a nadie pagando una conexión de internet con su flamante Iphone, digamos por ejemplo, en la selva de Borneo (cuestión de cobertura) o en las calles de Tokio (cuestión de yenes). Y la verdad es que son en estos sitios, donde el lenguaje y el aislamiento son un problema, cuando el móvil sería realmente útil. Por no hablar de la duración de la batería…..
Y entramos en el jugoso, económicamente hablando, mundo de las “apps” o aplicaciones. Y creo que es aquí donde radica el “boom” de noticias y estudios que últimamente están saliendo respecto al tema: “Primero crea la necesidad y luego échate a dormir”. Hay un filón económico. Las compañías se han dado cuenta de que el pobre viajero, que hasta ahora se ha arreglado perfectamente con un boli y un papel, necesita un motón de herramientas para desplazarse por el mundo; convertidores de divisas (ni que fueras a recorrer 200 países en otros tantos días), mapas de GoogleEarth, buscadores de WiFi, diccionarios….Bien es cierto que todo este tipo de herramientas son útiles para viajar pero…. ¿son necesarias? y lo que me preocupa más ¿son fiables? Todas esas búsquedas y consultas quedarán grabadas (ayer salió a la luz que los iphone registran en un archivo vulnerable y transferible todos los movimientos del móvil… ¿con qué fin?) para uso de las multinacionales. Y una vez que hayan creado la necesidad nos bombardearan con publicidad, nos dirigirán por donde ellos quieran, es decir, al mejor postor…¡Ay madre! Que Don Dinero además de ser poderoso no es buen consejero.
Por no hablar de ¿dónde queda eso de ir a una ciudad y descubrir? Al fin y al cabo ¿No es eso viajar?